Entre las olas

“La señora Dalloway decidió que ella misma compraría las flores”.

01Con esta frase Virginia nos invita a adentrarnos a la cabeza de la protagonista de esta historia. Confieso que este libro fue interpretado en tres etapas: la etapa previa a leerlo, la etapa de la plena lectura y la etapa post-lectura. ¿Cómo funciona esto? Muy simple: en la primera etapa, antes de empezar a leer el libro, pensé que me encontraría ante una novela de fácil lectura, una historia simple ya que todo ocurre en un día, en uno solo, el día que la señora Dalloway decide dar una fiesta. Luego, en otra etapa, en la etapa plena de lectura fui descubriendo que no era solo un libro más, sino que las palabras elegidas por Woolf te van envolviendo y te elevan en una poesía inhumanamente imposible, te suben a una ola donde te vas quedando sin respiración a medida que devoras cada palabra de cada párrafo y, al final de este, Woolf te suelta desde lo alto para hacerte trizas y te obliga a preguntarte ¿por qué? ¿Por qué esa belleza a la hora de escribir Virginia? ¿Por qué esa prosa que por momentos era insoportable, y por qué en otros pareciera que descifráramos la esencia de las cosas? ¿Por qué me hiciste leer y releer más de una vez párrafos que no lograba entender? ¿Por qué me hiciste entender nudos existenciales con tan brutal belleza?

Leer “La señora Dalloway” es ir saltando de la conciencia de un personaje a otro, conocer su manera de pensar para entender así por qué interpretan el mundo de tal o cual manera. Virginia fue una desentendida en su época, pero su influencia en la narrativa moderna en este libro es como el grito silencioso de la mente de una persona parada en medio de la multitud: impresiona que Woolf sepa todo acerca de la gente y podía entender la vida mejor que nadie. Mientras la señora Dalloway planea una fiesta, Septimus Smith planea suicidarse: todo en el mismo día. A través de monólogos interiores, la escritora nos acerca aun más a esa parte irrenunciable de nosotros mismos: la identidad, el preguntarse constantemente qué hubiese pasado si, los miedos, las frustraciones, los recuerdos, el amor, las decisiones que tomamos en nuestras vidas, las acertadas, las erróneas, las que nos carcomen la conciencia, las que no nos dejan dormir, las que no nos dejan en paz.

Otra de las razones por las que me gustó este libro fue porque me costó leerlo. Si bien es una historia corta, tuve que detenerme varias veces en un párrafo para poder interpretar lo que Virginia estaba tratando de decirme. A veces lo lograba, a veces no. Otras veces, Virginia escribía con tanta simpleza que con frases como la siguiente, no podía hacer otra cosa que cerrar el libro, mirar el vacío de las cosas y decir para mis adentros: ¡qué barbaridad de escritora! Puede que crean que exagero, y capaz lo haga. Pero lean este pedacito: “Había llegado a considerar que lo único que valía la pena decir era lo que una sentía.La inteligencia era una tontería. Una debe decir, sencillamente, lo que siente” (Hermoso, ¿no?). O lean este otro: “Estos villanos, los Dioses, no se saldrán íntegramente con la suya. Sí, porque Clarissa pensaba que los Dioses, que nunca perdían una oportunidad de dañar, frustrar y estropear el humano vivir, quedaban seriamente chasqueados si, a pesar de todo, una se comportaba como una señora.”

El 28 de marzo de 1941, Virginia Woolf se suicidó. Cargó los bolsillos de su abrigo con piedras y se lanzó al río Ouse. Así se ahogo y su cuerpo fue encontrado días después. Sufría de un terrible trastorno bipolar del que creo que era consciente. Antes de morir le dejó una nota a su marido, el escritor Leonardo Woolf. Una de las cartas de amor más tristes que leí en mi vida:

handwriting-virginia-woolf-10921544-600-870Siento que voy a enloquecer de nuevo. Creo que no podemos pasar otra vez por una de esas épocas terribles. Y no puedo recuperarme esta vez. Comienzo a oír voces, y no puedo concentrarme. Así que hago lo que me parece lo mejor que puedo hacer. Tú me has dado la máxima felicidad posible. Has sido en todos los sentidos todo lo que cualquiera podría ser. Creo que dos personas no pueden ser más felices hasta que vino esta terrible enfermedad. No puedo luchar más. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mí tú podrás trabajar. Lo harás, lo sé. Ya ves que no puedo ni siquiera escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que debo toda la felicidad de mi vida a ti. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirlo —todo el mundo lo sabe. Si alguien podía haberme salvado habrías sido tú. Todo lo he perdido excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir arruinando tu vida durante más tiempo.

No creo que dos personas pudieran ser más felices que lo que hemos sido tú y yo.

V

Espantosamente hermoso.

Al empezar el día, parece ser que siempre repetimos la misma rutina. De manera idéntica a la señora Dalloway, llevamos a cabo paso por paso las circunstancias que parece ser aprendimos de memoria. Y en cada cosa que hacemos, en cada cosa que tocamos, no nos damos cuenta pero vamos construyendo pensamientos y vamos desenvolviendo a lo largo del día ese manto de reflexiones que constituyen la trama de nuestras vidas. A lo mejor no escuchamos nuestra conciencia, pero esta nos está hablando a cada segundo, a cada minuto, a cada hora. Y en ese transcurso de la vida cotidiana, donde las cosas parecen acomodarse por casualidad, como una irónica eventualidad de lo que debe ser, nos vamos moviendo nosotros, llevados por el día nosotros, atravesados por el tiempo nosotros, nadando entre las olas, aprendiendo a surfear a partir de cada “hola” que decimos, a partir de cada “hola” que damos. Entre las olas, nosotros…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s