Trapos sucios

notas_imagenes_56986_59249

 

Lo primero que se me viene a la cabeza es la contraportada del CD de Shakira, “Servicio de Lavandería”. En la parte trasera, junto al listado de canciones que incluye desde el tango-pop “Te aviso, te anuncio” hasta la descorazonadora balada“Poem to a horse”, hay un lavarropas donde una variada serie de objetos da vueltas: un reloj analógico, una caja de bombones roja en forma de corazón, un globo terráqueo, un diccionario en inglés, un corpiño. Haciendo la excepción de este último, y reemplazándolo con unos jeans chupines con las rodillas gastadas o un par de zapas Converse que uso hasta para ir el baño, no se me ocurre mejor imagen para describir mi habitación. La irónica ventaja de vivir en un monoambiente es precisamente ésta, que no importa desde qué lugar me pare a observar o donde me tire a escribir, todo lo me rodea -incluso a veces en su desorden involuntario- habla de mí. O me mira, como lo hace ahora el peluche de Bulbasaur desde la punta de la biblioteca donde Schweblin se codea con Saccomanno. El Pokémon observa impávido con sus enormes ojos de algodón cómo me hundo cada vez más en el sillón, con la compu sobre las piernas mientras la tarde del domingo cae por su propio peso. Sí, el sillón es mi cama de los días domingos, y mi escritorio de lunes a viernes, mi butaca doble de cine por la noche o mi improvisado ropero cuando no tengo ganas de ordenar la ropa que traigo doblada y perfumada del lavadero. Sé, y soy consciente que, si me tiro en la cama el panorama no varía mucho: puede ser que la heladera tome mejor perspectiva, pero siempre va a estar entre la tele y el cesto plegable de ropa sucia. Puede ser que pierda un poco de vista al sillón de tres cuerpos o la única maceta que habita en el balcón, pero siempre van a estar ahí, incluso para mis vecinos. Al no tener cortinas en los ventanales, soy blanco fácil para los voyeristas, que asoman su nariz para ver si lavo o no mis trapos sucios en casa. Pero qué puedo hacer, ¿cambiar todo de posición? ¿Para qué? Si haga lo que haga, ubique los muebles donde los ubique, todo va a seguir girando como en un lavarropas gigante, unificando mi vida en una bola compacta y húmeda, que se lava y enjuaga entre libros de Harry Potter y poemas para caballos de Shakira.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s