Un siglo para olvidar

¿Desde qué lugar se puede hablar sobre “Cien años de soledad”? ¿Desde todo lo que representa para la literatura latinoamericana? ¿Desde todo lo que representa para la literatura universal y punto? ¿Desde qué lugar uno puede incluso animarse siquiera a escribir sobre “Cien años de soledad”? Si de este libro se habló, se habla y se seguirá hablando. Si de este libro se escribió, se escribe y se seguirá escribiendo. Si de este libro ya se estudió su historia, su curva narrativa; la construcción de sus personajes y el mundo que los rodea: Úrsula Iguarán y su ceguera, Mauricio Babilonia … Continúa leyendo Un siglo para olvidar

Vuelva mañana

Le bastó la humedad de sus manos para darse cuenta que su sistema nervioso estaba alterado. Era la enésima vez que iba en busca de su expediente. La secretaria de mesa de entrada, inmune a todo tipo de irritación que provocan sus gestos irreverentes, le contestó por enésima vez: «Don Pascual, se lo dije hace unos tres meses aproximadamente, su expediente debe estar para la firma». Apoyó su bastón en la misma baldoza floja donde hace cinco años, el entonces jefe de oficina, había dejado encajado su taco de zapato recién estrenado. Su cuerpo oscilante giró en forma cautelosa ante … Continúa leyendo Vuelva mañana

Uno contra uno

Era jueves y era de noche. Era uno contra aproximadamente cuarenta. Pero bastaba que tan solo uno pregunte para que mis manos empiecen a sudar bajo el escritorio del aula. Para fingir que cada respuesta me salía con ligereza, casi de forma automática y sin pensarlas dos veces, mantuve siempre la cabeza en alto. La mirada fija hacia el que preguntaba. Después de todo, no era más que un testimonio. Después de todo, yo no era más que un ex-alumno que volvía a visitar a los del primer año de la carrera. * La presentación de la profesora de teorías … Continúa leyendo Uno contra uno

Escribime

Escribime un día lunes, cuando el peso de la rutina caiga sobre mis hombros como una bolsa de cemento y tus palabras se transformen en polvo que puede diluirse con el correr de las horas. Escribime un día martes, cuando el taller de literatura me dé la perspectiva necesaria para corregir una y otra vez la historia que escribo, y tus palabras no sean más que parte de una novela que puedo corregir y publicar en un par de años más. Escribime un día miércoles, cuando a mitad de semana tenga que presentar mi columna semanal y tus palabras no … Continúa leyendo Escribime

Bajar un cambio

A veces me gusta quedarme así, a oscuras en mi departamento sin otra luz que me alumbre que la pantalla de la notebook. En cama, en bóxers y una remera vieja, holgada. No tengo cortinas, así que a través de los ventanales veo que a esta hora mis vecinos siguen despiertos viendo televisión. Me pregunto: ¿qué ven? Son las 01:26 am y yo pienso que tengo que bajar no uno, sino dos o –a lo mejor- tres cambios. Por eso apago las luces y abro el Word. La hoja en blanco me hace achinar los ojos. Minimizo la ventana de … Continúa leyendo Bajar un cambio

El interrogatorio

Quiero hacerte un par de preguntas. La primera, la básica, es cómo estás. Bien o mal, cómo. Y si estás bien, quiero notarlo cuando me hablés. Y si estás mal, también: quiero saberlo todo. Todo: cuándo fue la última vez que te reíste, dónde estabas la última vez cuando te largaste a llorar. Quiero indagar si eso que te dolía te sigue doliendo o ya cicatrizó. Y quiero preguntarte, además, si esa cicatriz te molesta, o te pica. Me voy a contener de ofrecerme a besar tu cicatriz, pero no de leer tu mirada, seguir el ritmo de tus labios … Continúa leyendo El interrogatorio

 Optimismo de vidrio, madera y papel

  Mientras el resto de los muebles son cambiados de lugar de manera arbitraria en el estudio, él sigue intacto en el mismo lugar de siempre. Sujetado a la pared por seis tornillos, está a disposición de los que habitan la casa. Sobre el vidrio que cubre el papel, que en un tiempo fue blanco pero el paso de los años fue tiñendo de marrón, está anotado con marcador el horario escolar de mi sobrino. Dice, por ejemplo, que los lunes Heber inicia su jornada con lengua y que los viernes termina su semana con informática. Antes de recibirse, unos … Continúa leyendo  Optimismo de vidrio, madera y papel